El acné es una condición muy común que afecta principalmente a los jóvenes. Aunque muchas veces parece incrementarse entre los adultos mayores de 25 años, especialmente mujeres.
Las causas del acné son múltiples y están comprometidos los folículos pilosebaseos, causando obstrucción, exceso de acumulación de grasa debajo de la piel, lo que da origen al crecimiento y replicación de bacterias que ocasionan inflamación en el área afectada. De esa forma, empieza la aparición de barros y espinillas que representan los síntomas de un problema dermatológico que debe ser tratado.
ACNÉ
La sintomatología del acné aparece generalmente antes de la adolescencia, ya que en esta etapa aumentan los niveles de hormonas (andrógenos), que llevan al crecimiento de las glándulas sebáceas de la piel y presencia de exceso de grasa en la cara, la espalda y el pecho principalmente. Causando gran impacto psicológico en quienes la padecen, pues aunque no representan una incapacidad, sí afecta la autoestima de las personas, causando en algunos casos depresión y ansiedad, ya que además deja rastros en la piel como son las cicatrices.
Es una enfermedad muy común en el mundo, se calcula que entre un 85 y 90% de la población juvenil la padece, aunque también puede aparecer en otras épocas de la vida, sobre todo en ciertos momentos del ciclo menstrual, bajo ciertas circunstancias de tensión emocional y en casos muy raros por aparición de enfermedades mayores.
Es importante evitar que las lesiones del acné formen cicatrices o exceso de color en la piel, así como también que el paciente conozca muy bien los aspectos generales de la enfermedad y definir con el médico dermatólogo cuál es la mejor terapia para él y los resultados que se pueden obtener.
El tratamiento debe definirse en forma individual, ya que cada paciente presenta, en la mayoría de los casos, un tipo de lesión diferente que determina la severidad de su enfermedad. Igualmente existen otros factores a tener en cuenta como son: edad, estilo de vida, tipo de piel, uso de anticonceptivos, ciclo menstrual y nivel hormonal, etc.
Recomendaciones generales:
1. Mantener la piel limpia, es decir, lavar la parte afectada 1 – 2 veces al día con un jabón medicado.
2. Evitar el maquillaje ya que el uso de estos producto puede obstruir los poros.
3. No maltratar la piel. Tenga en cuenta que eso puede empeorar el problema, pues causa en muchos casos infecciones y deja cicatrices.
Y RECUERDE CONSULTE SIEMPRE CON UN ESPECIALISTA: EL DERMATÓLOGO.
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